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PAISES BAJOS: ‘Retrato de um Certo Oriente’ y ‘Levante’, dos películas brasileñas realizadas con fondos de Ibermedia, en el Festival de Róterdam

Dos películas brasileñas realizadas con los fondos de ayuda que cada año concede el Programa Ibermedia han sido seleccionadas para la 53° edición del Festival Internacional de Cine de Róterdam (IFFR) que se está celebrando en estos días en la ciudad portuaria holandesa y llegará a su fin el domingo 4 de febrero.

Retrato de um Certo Oriente, el último largometraje del siempre sorprendente Marcelo Gomes (Cinema, aspirinas e urubus; Viajo porque preciso, voto porque te amo; O homem das multidões; Joaquim; Paloma) ha sido seleccionada para la Big Screen Competition.

Mientras que Levante, la ópera prima de Lillah Halla que ya recibió importantes premios en los festivales de Cannes y La Habana, ha sido incluida en Harbour, la sección dedicada al más variado cine contemporáneo.

Retrato de um Certo Oriente es una coproducción de Brasil e Italia que recibió los fondos de ayuda de Ibermedia en esa modalidad en la Convocatoria 2021, en la que participan Matizar Filmes, Kavac Film, Gullane Entretenimento, Muiraquitã Filmes, Globo Filmes, Canal Brasil, Misti Filmes, y también Bubbles Project, VideoFilmes y Orjouane Productions como productores asociados.

Es una adaptación libre de la novela Relato de um Certo Oriente, del escritor brasileño de ascendencia libanesa Milton Hatoum, ganador de tres Premios Jabuti de Novela.

En el Líbano de 1949, dos hermanos católicos, Emilie (Wafa’a Celine Halawi) y Emir (Zakaria Kaakour), se embarcan rumbo a Brasil huyendo de la guerra. Durante el viaje, Emilie se enamora del comerciante musulmán Omar (Charbel Kamel). Emir sufre unos celos incontrolables y utiliza sus diferencias religiosas para separarlos. Es una película sobre la memoria, la pasión y los prejuicios que narra la travesía de unos inmigrantes libaneses en la selva amazónica brasileña.

«Estoy muy contento de volver al Festival de Róterdam, donde me siento como en casa, porque fue fundamental para el comienzo de mi carrera. Es un festival que celebra el cine independiente de todo el mundo y un escaparate para la experimentación con el lenguaje cinematográfico», dijo Marcelo Gomes al conocer la noticia.

Las películas de Gomes, dirigidas por él, pero también como guionista (Madame Satã, de Karim Aïnouz; Tudo que aprendemos juntos, de Sérgio Machado; Boni Neon, de Gabriel Mascaro) han cosechado más de 50 premios en los festivales más importantes del mundo.

Levante es una coproducción de Brasil, Uruguay y Francia que recibió los fondos de Ibermedia de ayuda al Desarrollo en 2016 y a la Coproducción en 2019, en la que participan Arissas y Manjericão Filmes de Brasil, Cimarrón Cine de Uruguay e In Vivo Films de Francia

Narra la historia de Sofía, una promesa del voleibol, quien descubre que se ha quedado embarazada en medio de un torneo importante. Decidida a abortar, va en busca de una clínica clandestina y se convierte en el blanco de un grupo fundamentalista religioso. La vida de Sofía da un vuelco, abrumada por una ola de persecución y violencia. Ella no está dispuesta a dar marcha atrás. Sus perseguidores tampoco.

Lillah Halla también ha hablado de su ópera prima. «Viví una experiencia respecto a la interrupción de un embarazo cuando estaba en la Escuela de Cine de Cuba y me pregunté qué habría pasado si yo no hubiese estado en el que, en ese entonces, en 2010, era el único país latinoamericano donde el aborto era legal. Cuando terminé la Escuela de Cine, en 2014, fundé un colectivo de cineastas llamado Vermelha que discutía cuestiones de género y luchaba por una mayor inclusión de mujeres y disidencias delante y detrás de cámara», le ha contado a la también cineasta Micaela Domínguez Prost en esta entrevista publicada en LatAm cinema.

«En 2015 y 2016 estaba con la coguionista y la productora de Levante en la frontera entre Brasil y Uruguay para investigar sobre un proyecto que no estaba funcionando. Al estar allí, tres mujeres con nuestras propias historias y posturas políticas, comenzamos a conversar con la gente, con los médicos de todas las poblaciones de frontera. Para ese entonces, ya se había despenalizado el aborto en Uruguay y hasta había cambiado de nombre: interrupción voluntaria del embarazo. Si estás allí, ves cómo los uruguayos van a comprar combustible a Brasil y los brasileños utilizan servicios de salud de Uruguay. Hay circulación libre de comercio, de personas, de bienes. Excepto si estás embarazada y no quieres tenerlo. Es un intercambio fluido de todo, excepto de derechos reproductivos».

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